martes, marzo 14, 2006

 

4to. Viaje (Enero 2000): Lagos Chilenos...PN Lanín - Paso Carririñe - Pucón - Vn. Osorno - Bariloche

Aquí Hammerboy desde Chile! - Pucón (12/01/00)

Hola todos/as! Cómo va?

Aquí estamos nuevamente rodando por los caminos, en este momento en Pucón, aprovechando de un día espantosamente lluvioso para hacer un poco de huevo y mandar algunas news...

Para los que aún estén interesados en saber algo de mis vueltas, aquí va un compendio de lo acontecido:

Arranqué el martes 4, después de pasar la noche en el camping de Junín de los Andes, ya que llegué como a las 18 y no daba para mover al lago...El día salió más ventoso de lo esperado, o sea, tragué tierra a más no poder camino al Huechulaufquen, con partes en que el polvillo del camino se ponía más que molesto y no se veía ni a dos metros. El paisaje bonito, pasando paulatinamente de agreste a cada vez más boscoso...

Cuando llegué a la cabecera del lago, más que lago parecía el mar en plena sudestada...qué olas chango!! Después de remontar una subidita de 5 km un tanto pesada, entré en la zona de campings libres, donde recalé al toque ya que se venía una peste negra del fondo del lago. Dicho y hecho, tiré la carpa y se largó un par de horitas. Ideal para siesta.

No se si sería una zona permitida de acampe, ya que éramos dos gatos locos y la verdad que la vista del lago entre los árboles era más que relajante...

Al otro día, ya más soleado, rumbee para el Paimún a conocer un poco. El camino espectacular, entre unos bosques de aquellos, subiendo y bajando. Muy similar al camino de Los Alerces.

Pasé por guardaparques y ahí me dijeron que la picada a las Termas de Epulaufquen estaba recién limpiada y que era factible hacerla con la bici a cuestas. Joya!, sino tendría que haber vuelto para Junín y rumbear al Tromen. De ir al refugio ni hablar ya que el sendero no estaba habilitado por un par de flacos que se extraviaron (y me enteré después que los encontraron hechos fiambre).

En el Paimún fui a la cascada El Saltillo con la bici (hasta donde pude) y lo mejorcito es que se puede pasar por atrás de la caída del agua con una vista del lago espectacular.

De vuelta, un poco de playita con una arena volcánica que parecía un horno, ideal para hacerce milanesa después de nadar un rato en las más que frescas aguas...

Matienzo y vuelta al campamento. El atardecer, un espectáculo de colores, con nubes incendiándose de a poco del amarillo al rojo furioso...

El jueves moví temprano y después de andar los 10 km hasta la balsa, me crucé para iniciar la senda a las termas. Por lo que me había dicho Seba, pensaba que me iba a llevar dos días. ya al empezar nomás me empecé a cuestionar lo que estaba haciendo: una trepada infernal de 2 km empujando la bici como podía, que me dejó muerto antes de arrancar...Imagínense un sendero para trekking, que no está precisamente preparado para ir con una bici a cuestas, y menos para rodarlo. De a ratos ancho, a veces angostito como para una persona, con zocavones donde caía la bici, partes cerradas con plantas a los costados (de esas que te pinchan todo)...en fin, nada fácil. Si cuando se camina es cansador pasar por arriba de los árboles caídos, las raíces o los mallines, no saben lo que es con una bici con 50 kg encima...

Pero no todo es malo. Cuando pensé que iba a ser una caminata mortal, la cosa se puso más copada cuando en las bajadas y el plano me pude subir a Malena y no les puedo decir lo alucinante que es andar en bici por esos caminitos! Sencillamente espectacular! Bosque cerrado, después cañas colihue cerrando todo como un túnel, alguna pampita, bajadas por canales rodeado de plantas que se ensañaban con mis piernas...Ni hablar de los rayones que me quedaron y de las veces que me reventé las pantorrillas con el pedal o la alforja trasera al empujar la máquina...

Pase por lo de Don Aila al mediodía (el punto de repostaje habitual), pero me pareció temprano y decidí mandarme todo de una. De a ratos se tenían unas vistas impresionantes del Lanín con el Paimún...

A los 10 km tuve mi primer extravío al salir a una pampa donde el camino desaparecía. Me llevó un buen rato pero al final logré hallar la huella de nuevo. Más adelante me pasaría lo mismo en otra pampa...mi sentido de orientación??, bien gracias...una brújula el pibe!

A los 14 km y ya hecho puré por el esfuerzo llegué a la tranquera donde un cartel anunciaba otras 4 hs de caminata para las Termas.

Después de comer algo seguí viaje. Al tiro me alcanzaron tres mochileros que me hicieron dar un susto de aquellos cuando salieron atrás mío sin hacer ruido alguno...si los habré puteado! Después nos seguimos cruzando de a ratos: ellos me pasaban en las subidas y yo en las bajadas...

A los 18 km se pudrió todo: después de vadear un río, el camino empezó a subir, y a subir, y a subir...imposible mover la bici y encima lleno de raíces y troncos...para colmo yo ya venía escorado de la palma...Después de vadear un segundo curso de agua, siguieron los últimos 2 km de subida, también muy empinados. Me acordaba de la anécdota del Seba cuando hizo esto, que cuando uno se preguntaba que carajo estaba haciendo ahí y con ganas de tirar la bici a la mierda, ops! de pronto te cruzabas con el camino. Dicho y hecho, experimenté exactamente eso, y al levantar la vista, ahí estaba el camino, en medio de un bosque infernal, anunciando 6 km hasta las termas, con una bajada que me gastó las manos frenando...

El camping muy lindo no resulto, ya que estaba lleno de turistas con auto, con el bardo que conlleva eso. Hasta el tope de gente. El solcito que durante el día acompañó, ahora eran unas nubes negras que descargaron la lluvia justo después de armar la carpa (y seguimos zafando). La recompensa: 15 minutos de baño en las aguas termales de un pozón natural que está a la vera del camino, con aguas negras y fondo barroso...de lujo! Después bajás a la carpa reptando, hecho un flan...

Al final llovió toda la noche y en la mañana la masa crítica de gente se las piró. A la tarde empezó a abrir y el sol volvió. Decidí quedarme un día a hacer termas, ya que no servía absolutamente para nada: fueron 8 hs de caminata por los 22 km del sendero (10 hs dicen que se tarda caminando), que me dejaron arruinado.

Fui a visitar los pozones naturales, donde hay uno grande en el que te podés meter sin escaldarte la piel, so, me pegué un par de baños relajantes. La sensación de hundir las cachas en ese barrito es hermosa...

De vuelta y por dos mangos me di otro baño en las bañeras, que son receptáculos individuales donde llenás una bañadera con las aguas termales y después tenés una camilla para relajarte. Ideal para terminar de aflojarse y de paso sacarse el barro del pozón...

Ahora sí, volví a la carpa arrastrándome como una babosa...

Al llegar me encontré con una aglomeración de carpas infernal: eran los casi 40 mochileros que llegaron de lo de Don Aila. De un quilombo a otro...demás está decir que a la noche se armó un fogon infernal que duró hasta las 6 y que no dejo dormir a nadie.

Al otro día se gestó la vendetta: sin ningún arreglo previo, los dueños de los autos se levantaron a eso de las 8 y empezaron a poner la música a los tacos...ojo por ojo...Joe Satriani con su guitarra a mil a un lado, folklore por otro y al fondo, de repente surgió un furioso Julio Iglesias que retumbaba por el camping. Fue muy cómico el asunto...De postre, AC/DC a máximo volumen con su Thunder en versión en vivo (para vos, Seba!)...

Junte mis petates y enfilé para la frontera. El control argentino, una lágrima, con un puestito formado por dos trailers...Después de remontar la infame subida hasta donde arranca el sendero, a sólo 3 km crucé la frontera con un marco de vegetación exhuberante de aquellos! Verde y más verde por todos lados. Y el sol acompañaba...

Después de tres km de bajada furiosa llegué al control de carabineros, donde me tocó un milico medio tosco al que prácticamente le tuve que explicar cómo hacer las cosas...de terror! Encima, por primera vez en todos mis viajes, me revisaron las alforjas, creo que más por curiosidad que otra cosa. Por suerte no encontraron ni el queso ni las hojas de coca...

De ahí siguió la bajada por 18 km más hasta Liquiñe, el primer poblado. Hasta ahí, bosque y más bosque, cruzando 20 mil puentes mientras seguía el ruido del río a mi costado. Las primeras casitas de maderas de los colonos inmersas en un paisaje utópico, montañas tapizadas literalmente de árboles...un placer, bah!

Mis primeros encuentros con chilenos me generaron un problema de identidad nacional, ya que todos me saludaban con un Good morning!, como si fuera gringo!! Que Good morning ni que good morning! Hola nomás, no ven la banderita Argentina!?

De Liquiñe seguí viaje 10 km más donde el paisaje a pesar de seguir verde ya se puso más agreste. Comí un poco, aunque con el traqueteo del camino (bastante malo por cierto, con mucha tosca suelta) perdí la mitad de las cosas que había comprado en Liquiñe...cosas que pasan...

De ahí me tuve que comer una subida infame de 5 km con una pendiente de terror para vadear un lago y finalmente, con las primeras imágenes del Villarrica al frente, llegué a Coñaripe, destino final.

Me alojé en una casa (me salía lo mismo que el atestadísimo y horripilante camping) y rumbee para el lago Calafquén: 2da incursión en aguas lacustres. Esta vez más calentitas, con bastante gente en las playas y lo mejor: la imagen del volcán a mi derecha...De 10!

El domingo 9 inicié el camino hacia Pucón, pero en lugar de seguir la carretera asfaltada vía Lican Ray y Villarrica (que dejo para la vuelta), encaré por un camino secundario que atraviesa el PN Villarrica.

La cosa esmpezó fiera, con harta subida a través de unos bosquecitos preciosos, pasando por casas abandonadas de los primeros colonos. Al principio me llamó la atención el tráfico, pero después vi que era hasta las termas de Vergara, a 14 km de Coñaripe. Casi 2 1/2 horas me lleva ese tramo, con largos tramos de empujar la bici y de agotador pedaleo...

En las termas hago un senderito de 1 km para apreciar el salto del Buey, una caída de agua de unos 80 m, bastante copada, aunque no supera al Saltillo...

El camino continua en ascenso, y los 8 km más de subida que me prometen se transforman en 14!! Pero lo peor es que la huella se torna intransitable para cualquier vehículo que no sea una 4 x 4. En otras palabras, me cuesta un huevo y medio avanzar ya sea por la pendiente infame o por el estado del camino. De todos modos, el paisaje se pone cada vez más impactante, con verde infartante por todos lados!

Me cruza un grupo de motoqueros, unas camionetas 4 x 4 que me regalan una coca (esos gestos son los que te ponen la piel de gallina..), alguno que otro que se para a felicitarte por lo que estas haciendo...mientras uno sigue sudando la gota gorda, chivando como un animal...

Después de 24 km entro al PN y al ratito me encuentro con el guardaparques que anda patrullando con su moto enduro: sólo me quedan 4 km de subida...pero qué subida!!!! Imposible pedalear, me voy para atrás! Al final y después de 28 km mortales, casi 5 horas de marcha y luego de superar un desnivel de 1100 m, empieza la prometida bajada en medio de un espectacular bosque de araucarias. Los primeros 5 km tengo que apretar los frenos hasta que me duelen la manos, ya que el camino es muy malo y tiene la misma pendiente que la subida: de terror!!

Después de pasar por la casa del guardaparques, la huella se pone mejor y puedo liberar los frenos y disfrutar de la bajada. A los 6 km paso por las termas de Palguín, y el cartel que indica que estan a 100 m me hace preguntarme: y por qué no?. Son las 17 y me quedan 30 km a Pucón, pero en teoría son en bajada, así que me mando y me doy un baño de 1/2 horita para recuperarme un poquito...bacán el ciclista, no?

Tienen hechas unas casetitas individuales donde en un piletón de cemento con fondo de piedras circula el agua termal, ya sea potasa, azufre o litio. Caigo en la de potasa y me relajo un ratito...

A las 18, ya recuperado un poco del esfuerzo anterior, rumbeo para Pucón. En media hora bajo los 10 km que me separan del asfalto que viene del paso Tromen. Ahí sí que se disfruta de la velocidad de un descenso en ripio!!!

Después 20 km más en una carretera ondulada y para coronar la entrada al pueblo, una bicisenda! En el camino me crucé un brazuca poco comunicativo y dos alemanes ciclistas con poca idea de lo que estaban haciendo...

Después de 70 km y hecho puré caigo en el pintoresco pueblo. Tiene una onda muy de San Martín de los Andes, pero más barato y pintoresco. Hay bastante movimiento por la calle central, atestada de compañías de turismo...

Caigo en el camping, a sólo 200 m del centro y verde a más no poder. Tanto que casi no entra el sol! A pesar de estar super lleno, encuentro un sitio piola y no hay bardo de ruido. Casi no se nota la aglomeración que hay...Caigo al lado de un par de ciclistas de La Plata (Jorge y Gastón), novatos en esto de viajar en bici. Enseguida hacemos migas y les paso los datos para el cruce por el Carririñe.

Junto a otros dos mochileros de Bragado nos juntamos (o mejor dicho, yo me junto) y nos hacemos un asadito de vaca chilena, fibrosas las guachas!!

El lunes, arriba temprano y después de haber contratado la excursión nos vamos con Jorge y Gastón a subir el Villarrica. Las botas rígidas son más incómodas que la mierda, y me transpiro la vida, pero las vistas que hay durante el ascenso son espectaculares. La marcha dura 5 hs con frecuentes paradas ya que es un hormigueo de gente subiendo (unas 30 por compañía) y hay de todo en los grupos...

Finalmente llegamos al cráter, que estremece con los rugidos de las entrañas del volcán. Hay dos orificios en la roca que están al rojo vivo y cuando ruge larga una nube de calor impresionante, a veces acompañada por erupciones de lava y unos vapores de azufre infernales. Espectacular apreciar tan de cerca la fuerza de la naturaleza. Del cráter se ve el Lanín hacia el este y se domina la cuenca hidrográfica que voy a seguir después con la bici. Simplemente maravilloso!!

Después de casi 2 hs ahí arriba, iniciamos el descenso, que hacemos en tan solo 1 1/2 hs ya que el 80 % es por medio de un culipatín alucinante, en una especie de toboganes marcados en la nieve. Adrenalina al taco en unas cuantas partes...Y después a bajar corriendo por la cuesta de piedritas sueltas hasta la base de las aerosillas donde nos espera la camioneta...te encargo las gambas!

Hechos puré pero altamente satisfechos regresamos a Pucón. De ahí una recorrida hasta la playa, ya más atestada de gente, con barcitos de parlantes a mil, vendedores ambulantes, alquiler de quitasoles (sombrillas), algo de basura aquí y allá, pero al final hay un reducto tranquilo donde inauguro las aguas del lago Villarrica...De la carne, nada como una playa marplatense en verano. Acá es de terror!!! Encima usan unas mallas tan poco seductoras...Vamos Argentina todavía!!

Vuelta a la carpa y después salimos con los muchachos dar unas vueltas por el centro...cero movimiento...

Ayer pensábamos en hacer un rafting (acá estas cosas son mucho más baratas que en Argentina) pero al final cambiamos de idea e hicimos un Hidrospeed, o sea, bajar los rápidos en una especie de barrenadores como si estuvieras haciendo rafting a pechito!! Muy copado y a la vez agotador! El encarar los saltos al ras del agua y sentir como pasan las piedras debajo tuyo es toda una experiencia! Nos cagamos de risa...

A la vuelta, con una palma impresionante, rumbeamos pa´ la playa y me mando la gran turista: me quedo dormido al sol tres horitas!! Se imaginaran mi tono camarón actual...por suerte ya estaba fogueado y la cosa no resultó muy dolorosa...

Hoy opté por quedarme un día de descanso verdadero sin hacer nada, ya que estos últimos días me dejaron de cama, con el 90 % de los músculos adoloridos (el otro 10 % ya esta inservible...).

Mañana continuaré hasta Lican Ray, en el lago Calafquén, y calculo que en 7 dias estaré en Ensenada para cruzar a Bariloche (después de incursionar en otro camino de dudosa existencia hacia el lago Ranco). No creo que suba al Osorno, ya que te cobran 150 dólares!!! Salada la cosa...

Bueno gente, espero que en sus respectivas vidas todo ande lo mejor posible. Un brazo muy grande para todos, besos varios y hasta la próxima!!

Hammerboy

De cuando Malena se portó mal... - Bariloche (21/01/00)

Crónicas en construcción...paciencia por favor!!

Unas estadísticas

Duración del viaje: 20 días
Jornadas de pedaleo: 19 días
Km recorridos: 1000 km (1185 asfalto, 245 ripio-tierra)
Promedio de km recorridos diariamente: 75,26 km
Distancia máxima recorrida en un día: 134,5 km (Chucuma - Santuario Difunta Correa)
Distancia mínima recorrida en un día: 29 km (San Gerónimo - San Luis)
Total de horas arriba del asiento: 87 hs
Promedio de velocidad general: 16,4 km/h
Máxima velocidad alcanzada: 58,7 km/h (bajando de Chucuma en plena madrugada,donde casi me la pongo contra un caballo)
Problemas técnicos: sólo un par de pinchazos gracias a las espinas de Talampaya...una fierita la Maira!
Alimañas avistadas: tres tarántulas, un alacrán, una culebrita...y un sapo bravo!
Litros de transpiración evaporados instantáneamente: ufffff!!!! una parva!





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